Nueve y Amapola ( Fin )
Ocho
Evapora la sustancia, evapora tus ánimos, tus miedos, tus flagelantes sueños escondidos, Nueve; recorre tus propias palabras en un mismo trance, sí, de peyotl, de mezcalina y alcaloides. ¿Ahora me ves Nueve? No dudes de mi presencia por que eso te matará, sabes que estoy aquí a tu lado, en tu cuerpo, en tu mente, te acompaño y sueles invitarme a tu locura, pero olvidas que yo soy quien alimenta esa intranquila necedad tuya a desmentirte, a nulificar tus mentiras y tus acciones, pero también soy el motor de ello. Ficciones que nacen, se desarrollan y se pudren con el tiempo. Nueve aborta tus mas ciegos deseos, se que intentas escapar de ella por eso que me has dado demasiada importancia en tu vida, en tu espacio periférico de amor. Siempre dices que el pasado es marchito, que no vale lo suficiente, que sólo determinó tu estado actual de felicidad, sin embargo Nueve, tú sabes que el pasado es para ti gran parte de esta mentira, de tu mitómana canción. Amapola, Ined, Quena, son solo una verdad que retratan tu gran amor por ella, pero yo soy otra cosa Nueve, tu lo sabes y no puedes, ni quieres separarte de mi, nunca lo harás. Toma más Whisky hasta llegar a la marca de la cicatriz de ellas, para que encuentres el pasado, se que te gusta eso, has esa implosión de ayeres y momentos de sutil y fugaz amor, bien Nueve. Siente la evaporación de la sustancia, del trance, sueña otra ves con ella, con ellas, conmigo. No pongas esa cara que el espejo que no exculpa tus mentiras. Otro gesto, más gestos, si hubieras derretido tus culpas ante ellas, no habría escapatoria, pero te creen, y saben que en lo hondo nunca quisiste abrir con el escalpelo rojo de amor su compañía ni manchar la estrofa de sus vidas. Corta la cintura de la vanidad, que ya no es un tesoro para nadie, solo para mí, yo me apropie de ella, ahora solo puedes anhelar a un momento en que yo me duerma y puedas tocarla una vez más. ¿Por qué piensas en ella? Recuerda al maestro literario del porno, “en el equívoco vivimos y planeamos nuestros ciclos de vida” es por eso que la incertidumbre de la vida es surreal e inesperada, como tus acciones sin sentido aparente, quieres evadirte pero te encuentras tras el fondo de la escena sobre el vientre de Amapola, de Ined, de Quena, como el personaje principal robado por la estúpida parodia de los demás personajes dentro del cuento. Ahora estás ausente rodeado de tus voladores alebrijes, míralos van de un lado a otro, se persiguen entre la densidad del aire, vomitando al vacío sus entrañas que caen a la misma velocidad del vaso de Whisky. Son caprichosos tus labios, y tus palabras son gotas de amor, pero ellas no las tienen todas, siempre guardas lo mejor para ella, pero no te puede escuchar, está muy lejos, y el jaguar no te permite verla. El amor por Amapola nace en el frío, en el final del un cielo y nacimiento de otro, con esa idea sin destino, solo en presente. La amas, la quieres tocar siempre, besarla, cubrir sus senos con tus labios y lentamente denudar sus versos de soledad. Pero no quieres volar con ella.
Otros espasmo, estás mas cerca, sigue así y pronto llegaremos al beso.
Ined, Ined, a ella la viste en el respiro del verano, refugiándose los dos de la distancia, creíste que ella podía llevarte al suelo, pero no lo hizo, a ella no soñó sobre tus metáforas, sin embargo la amas y quisieras caminar con su compañía, sin decir nada y sin esperar nada, sin querer acariciarla, no te pide nada, sabe que así eres feliz. Nunca dormirás con ella, no por que ella se niegue, sino por que no se lo propones.
Soñar y volar son parte de tu vida, mitad real, mitad mentira, igual a Quena...¿qué haces? Recuerda es amor..por..Nueve, Nueve... ella no llegará hasta muy tarde....Nueve.....soy tu, tu eres yo....sabía que no la harías.....no llores, perdóname por ser el parásito de tu cuerpo, por ser tu hermano, el siamés y la doble cara.....aquí y ahora como lo ella lo dijo...
Evapora la sustancia, evapora tus ánimos, tus miedos, tus flagelantes sueños escondidos, Nueve; recorre tus propias palabras en un mismo trance, sí, de peyotl, de mezcalina y alcaloides. ¿Ahora me ves Nueve? No dudes de mi presencia por que eso te matará, sabes que estoy aquí a tu lado, en tu cuerpo, en tu mente, te acompaño y sueles invitarme a tu locura, pero olvidas que yo soy quien alimenta esa intranquila necedad tuya a desmentirte, a nulificar tus mentiras y tus acciones, pero también soy el motor de ello. Ficciones que nacen, se desarrollan y se pudren con el tiempo. Nueve aborta tus mas ciegos deseos, se que intentas escapar de ella por eso que me has dado demasiada importancia en tu vida, en tu espacio periférico de amor. Siempre dices que el pasado es marchito, que no vale lo suficiente, que sólo determinó tu estado actual de felicidad, sin embargo Nueve, tú sabes que el pasado es para ti gran parte de esta mentira, de tu mitómana canción. Amapola, Ined, Quena, son solo una verdad que retratan tu gran amor por ella, pero yo soy otra cosa Nueve, tu lo sabes y no puedes, ni quieres separarte de mi, nunca lo harás. Toma más Whisky hasta llegar a la marca de la cicatriz de ellas, para que encuentres el pasado, se que te gusta eso, has esa implosión de ayeres y momentos de sutil y fugaz amor, bien Nueve. Siente la evaporación de la sustancia, del trance, sueña otra ves con ella, con ellas, conmigo. No pongas esa cara que el espejo que no exculpa tus mentiras. Otro gesto, más gestos, si hubieras derretido tus culpas ante ellas, no habría escapatoria, pero te creen, y saben que en lo hondo nunca quisiste abrir con el escalpelo rojo de amor su compañía ni manchar la estrofa de sus vidas. Corta la cintura de la vanidad, que ya no es un tesoro para nadie, solo para mí, yo me apropie de ella, ahora solo puedes anhelar a un momento en que yo me duerma y puedas tocarla una vez más. ¿Por qué piensas en ella? Recuerda al maestro literario del porno, “en el equívoco vivimos y planeamos nuestros ciclos de vida” es por eso que la incertidumbre de la vida es surreal e inesperada, como tus acciones sin sentido aparente, quieres evadirte pero te encuentras tras el fondo de la escena sobre el vientre de Amapola, de Ined, de Quena, como el personaje principal robado por la estúpida parodia de los demás personajes dentro del cuento. Ahora estás ausente rodeado de tus voladores alebrijes, míralos van de un lado a otro, se persiguen entre la densidad del aire, vomitando al vacío sus entrañas que caen a la misma velocidad del vaso de Whisky. Son caprichosos tus labios, y tus palabras son gotas de amor, pero ellas no las tienen todas, siempre guardas lo mejor para ella, pero no te puede escuchar, está muy lejos, y el jaguar no te permite verla. El amor por Amapola nace en el frío, en el final del un cielo y nacimiento de otro, con esa idea sin destino, solo en presente. La amas, la quieres tocar siempre, besarla, cubrir sus senos con tus labios y lentamente denudar sus versos de soledad. Pero no quieres volar con ella.
Otros espasmo, estás mas cerca, sigue así y pronto llegaremos al beso.
Ined, Ined, a ella la viste en el respiro del verano, refugiándose los dos de la distancia, creíste que ella podía llevarte al suelo, pero no lo hizo, a ella no soñó sobre tus metáforas, sin embargo la amas y quisieras caminar con su compañía, sin decir nada y sin esperar nada, sin querer acariciarla, no te pide nada, sabe que así eres feliz. Nunca dormirás con ella, no por que ella se niegue, sino por que no se lo propones.
Soñar y volar son parte de tu vida, mitad real, mitad mentira, igual a Quena...¿qué haces? Recuerda es amor..por..Nueve, Nueve... ella no llegará hasta muy tarde....Nueve.....soy tu, tu eres yo....sabía que no la harías.....no llores, perdóname por ser el parásito de tu cuerpo, por ser tu hermano, el siamés y la doble cara.....aquí y ahora como lo ella lo dijo...
José Ocelote Guadalajara, Jalisco Noviembre y Diciembre del 2007


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