Cayendo al letargo del nihilismo.
La fila de la tierra se abre ante mis ojos y representa una verdad infalible e inevitable, el huésped que habita en ellos se pierde en la raíz del problema acusando infantilmente a los demás su febril existencia. México se muerde entre si, se golpea entre dedos y lo peor, se muere en el olvido de los fraudes y su penosa y grosera verdad. Las alternativas de cambio social se ven infectadas por el virus del despotismo, y algunos movimientos indígenas se convierten en una imagen comercial de pasamontañas; ahora puedo decir que el tiempo consume los espasmos de lucidez que habitan en las mentes latinoamericanas y que el devenir suele ser incierto pero de traje de pobreza.
Si el sueño y la esperanza hacen su trabajo se podría forjar un verdadero escape a toda esta víscera comercial que hasta este momento y desde hace mucho tiempo degolla con un puñal oxidado al humanidad. Por suerte la existencia de esa cultura que se exalta en diversos filósofos y poetas latinoamericanos del siglo XIX, es una verdadera ave que vuela sobre la barbaridad viviente del neoliberalismo. A pesar de la soberbia de nuestros intelectuales actuales que ahora se levantan el cuello diciendo que son la verdad en si, puede surgir un nuevo augurio que evite la catástrofe total y la perdida de esa autenticidad de las culturas latinoamericanas. Ese augurio lo veo más en los artistas que en los intelectuales, un poeta puede ver más allá que un simple politólogo, un pintor se levanta como un quetzal ante la absurdidad de muchos doctores de las ciencias sociales.
Puede ser que caiga entre los errores que mis predecesores intelectuales cayeron, pero no me importa. Toda la virulenta imagen que se cierne entre los ojos del conocimiento vendido a un padrote institucional se vomita en la realidad. Tal vez desde el quetzal del arte vea esas miserias que ocurren con nosotros y sea por eso que mis ojos tristes de latinoamericano alberguen ese huésped y caiga, sin vértigo alguno, al letargo del nihilismo y me pierda en la no esperanza humana.


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